aceptar de mal grado


aceptar de mal grado
De buena gana; con gusto, y todo lo contrario si la expresión es <<de mal grado,>> aunque esta última tiene un uso bastante escaso. <<El presidente de la empresa ha propuesto a los empleados un plan de trabajo que estos han aceptado de buen grado>>. La locución se construye sobre un significado de la palabra <<grado>> que hoy sólo permanece en dicha locución y en palabras como <<grato>>. Procede del latín <<gratus -a, -um: >>«agradable, hecho con buena voluntad». La expresión es antiquísima. Podemos rastrearla en abundantes textos medievales, el <<Poema de Mio Cid>> incluido. El Cid y los suyos han sido desterrados y abandonan Castilla. Al atravesar Burgos encuentran todas las puertas cerradas y ningún burgalés sale a recibirlos ni a darles comida ni alojamiento, aunque, como dice el anónimo autor, «convidar le íen de grado», pero el rey Alfonso VI lo ha prohibido, so pena de muerte.

Diccionario de dichos y refranes. 2000.